Goya y sus caprichos
El maestro de la novela histórica vuelve, Luis Zueco publica su reciente libro El juicio, una envolvente intriga a través de uno de los episodios más desconocidos y fascinantes de la vida del pintor Francisco de Goya y lucientes.
EnlaceMyriam BO
En este libro, el autor reflexiona sobre el arte como instrumento para cambiar la historia. Es un texto vibrante y extraordinariamente documentado en el que se plantean las preguntas ¿Puede un pintor juzgar al mundo?, ¿Puede el mundo juzgar a un genio?
En Madrid en 1799, Goya pintor de cámara del rey, publica un libro con ochenta enigmáticas imágenes titulado Los Caprichos. El contenido de sus páginas —una afilada crítica de la sociedad de la época, del pueblo crédulo, de la nobleza y del clero — empieza a correr por la ciudad como la pólvora. El escándalo llega a oídos de la Santa Inquisición, una institución ya en declive que decide enfrentarse a alguien tan célebre y respetado como Goya para demostrar que sigue conservando un enorme poder. Mientras tanto, Angélica Diez llega a la corte huyendo de un oscuro pasado y acude a Goya para que la retrate. A pesar de su larga lista de espera, el maestro accede con una condición: también deberá posar para el encargo secreto de un poderoso político. El cuadro pasará a la posteridad como La maja desnuda. Pronto el artista y su misteriosa modelo se verán atrapados en una persecución sin tregua, repleta de conspiraciones y misterios, por las calles y los palacios de Madrid.
“Los Caprichos son una de las obras más valientes de la historia del arte. Goya no solo es un genio. Es un hombre comprometido, que denuncia los vicios, las desigualdades y las injusticias. Que arriesga todo por cambiar la sociedad y lograr un mundo mejor y más libre.
A mi entender, en 1799 Goya aún tenía influencia para poder salvarse de caer en manos de la Inquisición. Además, actuó muy rápido y retiró todos ejemplares de los Caprichos oficialmente de la venta. Sin embargo, el asunto se complicó años después. Por eso, en 1803, Goya decidió entregar los ejemplares que conservaba de los Caprichos (doscientos cuarenta libros) y las planchas de cobre al rey, en una hábil jugada que le permitió salvar su obra y además obtener una pensión para su único hijo Francisco Javier, el único que le sobrevivió. El 6 de octubre de 1803, la Real Calcografía los volvió a poner a la venta, tal como atestigua un nuevo anuncio, esta vez en la Gaceta de Madrid, y más breve que el original. De esta forma, a finales del 1803 estaban otra vez a la venta sin ninguna censura.
Fue una jugada magistral que permite comprender la perspicacia del aragonés que, además, estaba sordo por completo.”, señala el autor.
El autor
Luis Zueco originario de Zaragoza, es director de los Castillos de Grisel y de Bulbuente, dos fortalezas restauradas y habilitadas como alojamientos con encanto y como sede de eventos. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación artística e histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación. Zueco ha logrado el aplauso internacional de la crítica y del público con su fascinante Trilogía Medieval formada por El castillo, La ciudad y El monasterio. Sus libros posteriores, todos ellos publicados en Ediciones B, lo han consagrado como uno de los novelistas más importantes de nuestro país. Según el propio autor, El juicio es su novela más ambiciosa, puesto que rinde homenaje no solo a Goya como genio sino a «un hombre comprometido, que denuncia los vicios, las desigualdades y las injusticias. Que arriesga todo por cambiar la sociedad y lograr un mundo mejor y más libre».