Audrey Hepburn, una estrella desde el corazón
El sello editorial Lunwerg publica la única biografía oficial de Audrey Hepburn, icono de la moda, el cine y protagonista de una gran labor humanitaria.
EnlaceMyriam BO
Este libro reúne su historia personal, las reflexiones de su familia sobre su filosofía de vida y es, también un retrato íntimo de cómo vivía lejos del espectáculo.
Entre los más de trescientos libros escritos sobre el fenómeno que fue la actriz británica Audrey Hepburn, ninguno ha logrado realmente entrar en la esencia de la mujer que surgió de los escombros de la guerra para convertirse en un símbolo de emancipación femenina, resiliencia y autenticidad.
Una reveladora biografía, la primera coescrita por su hijo Sean Hepburn Ferrer, y la exitosa biógrafa Wendy Holden, comparten la esencia de Audrey como mujer a través de momentos clave de su vida. Una lectura intercalada con fotografías espontáneas, incluidas decenas tomadas con su cámara Polaroid Instamatic —muchas de ellas nunca antes vistas—, Holden, especializada en escribir sobre mujeres extraordinarias, examina a la madre y esposa devota que, detrás de la fachada glamurosa, era una feminista liberada.
Pocas celebridades, alcanzan el estatus icónico de Audrey Hepburn. Desde sus humildes inicios en los Países Bajos. hasta convertirse en una de las mayores estrellas de la historia del cine. Reconocida por su trabajo en películas clásicas como Vacaciones en Roma, Charada, My My Fair Lady o Desayuno con diamantes, Audrey obtuvo prácticamente todos los premios y reconocimientos del mundo del espectáculo, obteniendo la codiciada distinción EGOT.
“No tener comida, temer por tu vida, los bombardeos… me enseñaron a valorar la seguridad, la libertad. En este sentido, las malas experiencias se han convertido en hechos positivos a lo largo de mi vida”, decía la actriz.
En una infancia que desencadenó una necesidad permanente de afirmación y afecto tras ser abandonada por su padre, Audrey apenas sobrevivió a la guerra en Holanda, muy cerca de donde se escondía Ana Frank. Convencida de que nadie se casaría con ella por su altura, sus dientes torcidos y sus pies grandes, el baile se convirtió en la vía de escape de la joven Audrey. Obligada a renunciar al ballet que tanto amaba tras ser liberada en su decimosexto cumpleaños, y sin dinero, se pasó a la interpretación antes de ganar un Óscar por su primer papel protagonista.
Rompiendo el estereotipo con su estilo minimalista, definió un nuevo ideal femenino y dio permiso a mujeres de todas partes para vestir ropa sencilla, cómoda y zapatos planos. Criada por una madre indomable y llevando su estilo innato con ligereza, Audrey conquistó los corazones y las mentes de todos los que se enamoraron de su encanto, su clase y su elegancia aristocrática europea. Sorprendida y agradecida, detrás de su dulzura casi infantil y su sonrisa deslumbrante, Audrey tomaba decisiones cinematográficas innovadoras y rechazaba aquellas que no sentía adecuadas para ella.
En su mayoría eran mujeres empoderadas que luchaban contra el patriarcado para encontrar su propia autonomía. Fuertes e independientes, sabían lo que querían, aunque eso significara divorcio, muerte o renunciar a quienes amaban. También estaban dispuestas a asumir enormes riesgos.
El icono femenino por excelencia Audrey representa un cambio histórico en Hollywood. Se convirtió en un mito por su peculiar manera de entender y vivir la vida. Era espontánea, apasionada, valiente, independiente y compasiva. Aportó una frescura natural a un mundo de estándares fabricados, convirtiéndose rápidamente en un modelo a seguir.
Manteniéndose fiel a sí misma, Audrey —que hablaba seis idiomas y sentía pasión por los niños y los perros— conservó siempre su gracia, humildad y feminidad sin llegar nunca a ser indiscreta.
Viviendo como una ama de casa corriente en la Suiza rural, llevaba a sus hijos al colegio, hacía tarta de chocolate y salsa de espaguetis, caminaba por las montañas, llevaba a amigos a esquiar y vivía el tipo de vida con el que había soñado desde su infancia fracturada.
En la madurez, Audrey se convirtió en la primera gran estrella de Hollywood en recorrer algunos de los países más devastados del mundo para concienciar a la opinión pública sobre la situación de la infancia. Se convirtió en la embajadora más destacada de UNICEF, recibiendo la Medalla Presidencial de la Libertad por su labor humanitaria.
Este libro es la historia de una chica que—como ella misma dijo— “fue a trabajar y a la gente pareció gustarle”. La vida de Audrey comenzó y terminó con la guerra, y sin embargo acumuló esas experiencias y las transformó en una fuerza positiva para las mujeres y los niños de todo el mundo.