Entrevista con Charo Reina
Hablar de Charo Reina es hablar de pasión, arte y una vida dedicada al espectáculo.
EnlaceAna Zuazo
Charo Reinga nació el 5 de abril de 1960 en el barrio de la Macarena, en Sevilla, en el seno de una familia con profundas raíces artísticas. Desde pequeña, ya organizaba funciones para sus vecinos, dejando claro que el escenario sería su hogar. Con solo 14 años ingresó en la Escuela de Arte Dramático, donde su talento brilló hasta obtener Matrícula de Honor. Su amor por el teatro la llevó a crear su propia compañía, la Compañía Cómica Andaluza, con la que conquistó los escenarios de Andalucía.
El cine también la vio brillar en películas como Se acabó el petróleo y Un parado en movimiento, mientras que en televisión se ganó el cariño del público con la serie Pensión el Patio. Pero su gran salto a la música llegó en 1988, cuando su tía, la gran Juanita Reina, la presentó como su sucesora en el Teatro Maravillas. Desde entonces, Charo ha hecho de la copla su bandera, con discos como Por Herencia, Pídeme, Se Busca o Por ti y para ti, un emotivo homenaje a su tía, donde incluso recreó un dúo con ella. Su último trabajo “Amanecí otra vez” un título que enfatiza su carrera.
Siempre inquieta, siempre reinventándose, Charo Reina sigue entregándose al arte con la misma ilusión de aquella niña que soñaba con los aplausos. En esta entrevista, nos abre su corazón para hablar de su trayectoria, sus proyectos y su lucha por causas que merecen ser escuchadas.
Has trabajado en teatro, cine, televisión y música, además de haber participado en un concurso de supervivencia. No le temes a los desafíos y te has atrevido con todo. De todas estas facetas, ¿en cuál te sientes más plena y por qué?
Bueno, tuve la oportunidad de participar en La Isla de los Famosos, un programa que se emitía en Antena 3 y que se grabó en el Amazonas (sonríe con nostalgia). Fue una experiencia inolvidable, llena de aprendizajes, pero también extremadamente dura. Creo que, si me lo propusieran hoy, no sé si volvería a hacerlo. Me encanta probar cosas nuevas y explorar distintos ámbitos artísticos, pero donde realmente me siento plena es sobre el escenario. La magia del teatro es única: el contacto directo con el público, la energía que se genera en cada función y el calor de los aplausos crean una conexión irrepetible. Cada noche es diferente y especial. Es ahí donde verdaderamente soy feliz, donde mi alma vibra y donde siento que todo cobra sentido.
Tu tía, la inolvidable Juanita Reina, no solo dejó un legado imborrable en la música, sino que también tuvo un papel fundamental en tu vida y en tu carrera. Siempre tuviste una relación muy cercana con ella, compartiendo momentos inolvidables. Este año, además, se cumple el centenario de su nacimiento. Mirando atrás, ¿qué consejo suyo llevas siempre contigo y cómo ha influido en tu trayectoria?
La verdad es que mi tía, aunque solo tuvo un hijo, tenía muchos sobrinos, y creo que tuve la fortuna de ser una de las más cercanas a ella. La acompañé en muchas ocasiones, compartiendo vivencias que hoy atesoro con enorme cariño. Este año, el 25 de agosto, se cumpliría el centenario de su nacimiento, y siento una gran emoción al recordarla. Era una mujer extraordinaria, con un talento inmenso y una humildad aún mayor. Me dio muchos consejos valiosos, pero hay uno que llevo siempre conmigo: "Sueña, vuela, pero con los pies en el suelo. Las estrellas están en el cielo, pero los pies tienen que estar en la tierra. La humildad es lo primero." Estas palabras han guiado mi camino, recordándome siempre la importancia de mantenerme fiel a mis raíces, valorar cada logro con gratitud y nunca olvidar que el respeto y la humildad son esenciales en cualquier trayectoria artística y personal.
Tienes una notable presencia en redes sociales, especialmente en Instagram, donde cuentas con miles de seguidores. ¿Cómo influye esta conexión con tu público en tu carrera y en tu día a día?
La verdad es que disfruto mucho de Instagram, es una plataforma que me permite estar cerca de mi público de una manera muy directa y sincera. Soy bastante madrugadora, suelo despertarme entre las 5:30 y las 6 de la mañana, y una de las primeras cosas que hago es saludar y desear un buen día a mis seguidores. Me encanta esa rutina porque genera una conexión muy especial. No te imaginas la cantidad de personas que responden con mensajes llenos de cariño, y siempre intento contestar a todos. A veces se sorprenden de que les responda personalmente, pero yo siempre les digo: "El cariño con cariño se paga", aunque reconozco que es un trabajo enorme.
En cuanto a otras redes, tengo Facebook, pero apenas lo utilizo, y X lo tengo completamente apartado porque, sinceramente, me parece una cueva de insultadores profesionales. En Instagram, en cambio, me siento cómoda y orgullosa de mi comunidad. No compro seguidores; mis 20.500 seguidores son reales, y aunque para algunos no sean muchos, para mí significan muchísimo. Prefiero calidad antes que cantidad, y saber que hay personas que me siguen de corazón es lo que realmente importa.
La copla ha evolucionado con el tiempo, adaptándose a nuevas generaciones, pero sigue necesitando apoyo para mantenerse viva. En una era dominada por la música digital y las redes sociales, ¿crees que estas plataformas pueden ayudar realmente a su difusión o son necesarias otras estrategias para garantizar su continuidad?
Las redes sociales pueden ayudar a la difusión de la copla, pero, sinceramente, su impacto sigue siendo limitado. Lo que realmente necesita este género tan nuestro es un compromiso firme por parte de la industria musical y de las discográficas, con inversiones en campañas de promoción y espacios donde la copla pueda brillar. No debemos olvidar que la copla nace del pueblo, es parte de nuestra identidad y, como tal, hay que cuidarla y preservarla.
Recuerdo un día, paseando por un barrio humilde de Sevilla, escuchar a una niña muy pequeña cantar María de la O. Aquello me emocionó profundamente, porque me demostró que la copla sigue viva en el corazón de la gente. Mientras haya una voz infantil entonando esos versos con emoción, significa que la copla sigue siendo vital y necesaria. No podemos dejar que se pierda, y para eso, más allá de las redes sociales, necesitamos apoyo real: festivales, programas de televisión, espacios en las plataformas digitales y, sobre todo, una apuesta decidida por parte de quienes pueden impulsar su futuro.
El edadismo, considerado la tercera causa mundial de segregación, sigue siendo un desafío en nuestra sociedad. Charo Reina, comprometida con la lucha contra la discriminación por edad, es embajadora de la iniciativa Stop Edadismo y presentadora del documental “Grandes vidas con historia”, que da voz a quienes han acumulado sabiduría y experiencia con los años.
Charo, desde tu experiencia, ¿qué cambios crees que son necesarios para que la sociedad valore más el talento y la aportación de las personas mayores?
Por supuesto, el edadismo no solo afecta a las personas mayores, también es un problema que impacta a los jóvenes. Sin embargo, estando a punto de cumplir 65 años, me siento especialmente identificada con quienes lo sufren en esta etapa de la vida. Cuando ASISPA (proyecto de atención integral a mayores) me propuso ser embajadora de esta causa, no lo dudé ni un segundo. Dar visibilidad a este problema, concienciar y trabajar para encontrar soluciones me parece fundamental.
Además, actualmente estamos preparando un nuevo documental, bajo la producción y codirección de Belén Anguas, enfocado en el edadismo dentro del colectivo LGTBI. Grandes Vidas Arcoíris va a ser esencial para visibilizar esta realidad, ya que muchas personas de este colectivo enfrentan una doble discriminación con el paso de los años. Figuras como Paca La Piraña o Candela, entre tantas otras, crecieron imitando a las copleras con cariño y admiración. Hoy, creo que es nuestro turno de estar ahí para ellas, apoyándolas y reivindicando su derecho a envejecer con dignidad y respeto.
Charo, eres un claro ejemplo de que la edad no es un límite cuando hay pasión y talento. No dejas de trabajar y siempre tienes nuevos retos por delante. ¿Cuáles son tus próximos proyectos y qué te gustaría hacer que aún no has tenido la oportunidad?
Además de mis colaboraciones y alguna televisión, este verano estaré en el Teatro de La Latina con tres zarzuelas: La del Manojo de Rosas, Agua, Azucarillos y Aguardiente y Doña Francisquita. Esta última es especial para mí, ya que será la primera vez que la voy a interpretar y me ilusiona enormemente subirme al escenario con ella.
Para mí, lo más importante es seguir soñando, aprendiendo y, sobre todo, manteniendo el contacto con el público, que es lo que realmente me llena. Siempre hay cosas nuevas por hacer, y mientras tenga energía y proyectos que me motiven, seguiré adelante. La vida es un escenario, y mientras las luces sigan encendidas, yo seguiré cantando y disfrutando cada momento.
Charo Reina es pura pasión, talento y entrega. A lo largo de esta conversación, ha compartido recuerdos entrañables, proyectos emocionantes y su inquebrantable amor por la música y el escenario. Su energía y cercanía hacen que cada palabra suya se sienta como un abrazo. Más que una artista, es una mujer valiente que sigue soñando y luchando por lo que ama, sin miedo a los desafíos. Con su voz y su corazón, sigue conquistando al público, demostrando que el arte no tiene edad ni límites. Gracias, Charo, por tu luz, tu arte y por seguir regalándonos tu esencia.